"CUANDO HAY EVIDENCIA DE AMOR GENUINO, LA GENTE APUESTA"



Teté en una charla imperdible con Juan Darthés.
Teté en una charla imperdible con Juan Darthés.
Juan Darthés, el galán de "Dulce Amor", charló de todo con Teté Coustarot para el semanario Democracia. Nacido en Brasil, contó cómo armó su personaje y resaltó el "gran grupo" que se formó detrás de cámaras en la novela. Además, habló de su otra faceta como cantante. ¡Imperdible!
Juan Darthés nació en Brasil, pero casi no se nota. Completamente argentinizado, el galán de "Dulce Amor" le abrió la puerta a Teté Coustarot y al Semanario Democracia del detrás de escena de la tira, donde su personaje, "El grandote", corteja a la mucho más jóven Calu Rivero.
“Fue todo un desafío, se trataba de romper con lo familiar y pasar a una relación con alguien mucho menor y de diferente clase social; pero como hay amor genuino, la gente se enganchó”,opinó sobre su personaje y el amor que tiene con el de Rivero en la ficción.
- Estás viviendo un año intenso. ¿Has tenido muchos así?
- Soy un tipo afortunado con mi laburo, estoy muy agradecido: siempre tuve trabajo; incluso nos hemos cruzado, Teté. Sentí lo mismo cuando estuve afuera haciendo lo de “Patito feo” y lo siento ahora con “Dulce amor”; en ambas ocasiones me dije: “Qué increíble este año”. Era una tira que íbamos a hacer a la tarde pero que terminamos haciendo a la noche con otra clase de público, con un éxito impresionante. Lo veo en mis espectáculos musicales, donde la gente te lo hace saber. Uno puede darse una idea con los números, pero sentirlo con la gente es otra cosa.

- ¿Qué te dicen del personaje?
- Es muy gracioso, porque con Sebastián (Estevanez) tenemos nuestros apodos: yo le digo “Cabezón”, él me dice “Grandote”, y la gente en la calle me dice “Grandote”. Ya la cosa pasa por el apodo y es más cariñoso incluso.
- Antes de empezar la nota comentábamos: es una historia fuerte, pero real.
- Es increíble. Cuando empezamos con esto hablamos con Quique (Estevanez) y me contó la historia de mi personaje. Era todo un desafío porque se trataba de romper la cosa familiar por un vínculo con alguien mucho menor y de diferente clase social; charlábamos sobre cómo lo íbamos a vender: teníamos a Laura Novoa por un lado, una actriz tremenda, y a la Calu Rivero por otro. Sobre la base de que la historia familiar anterior era toda una mentira, la gente se fue enganchando, porque cuando hay evidencia de amor genuino, apuestan. Creo que cada vez se está rompiendo más con esta estructura de darle importancia al qué dirán; eso me parece hasta adulto de parte del público. Incluso creo que yo mismo sería más prejuicioso, y de hecho lo fui, porque cuando me lo propusieron, automáticamente me pregunté cómo podría llegar a ser recibido por el público.
- Quisiera que me cuentes un poco de tu historia. ¿Dónde naciste?
- Nací en Brasil, pero por una cuestión de que mis viejos estaban allá; me considero argentino, tomo mate todo el día, canto tango; no hay manera de no serlo. Estudié en la Escuela de Arte Dramático.
- Lo real es que tenés mucha presencia en el escenario, lo llenás. Hay gente que, a pesar de tener gran contextura, queda pequeña. Incluso te multiplicás: hacés tele, cantás, hacés teatro. ¿Con el cine qué pasa?
- Es una cuenta pendiente, pero por falta de tiempo. De todas maneras, creo que se va a dar; quisiera tener la posibilidad de contar historias nuestras, de caudillos. Podría ser eso o algo cotidiano, pero que tenga que ver con lo nuestro. Tengo la necesidad de poder contar esas cosas. Incluso me han llamado para hacer comedias musicales, pero la verdad que tengo ganas de hacer algo que tenga que ver con nosotros.

- Bueno, en tus repertorios elegís canciones muy nuestras. ¿Las escuchabas cuando eras chico?
- Ahora estoy haciendo un repertorio que se llama “Canciones de amor y de novela”. Eso surgió de todo el trabajo que hice con “Arráncame la vida”, con chico Novarro, otro momento buenísimo para mí, lo mismo pasó cuando me tocó trabajar con David Lebón. El año pasado hice “Un amor de novela”, con Claribel Medina, donde contábamos la historia de amor a través de las canciones de novela que nos han marcado; lo que generó eso me dio la posibilidad de hacer este espectáculo que requiere mucha complicidad con el público por el hecho de recordar esos temas. Es genial la magia que se produce; se genera un clima muy especial donde la gente no solo recuerda las canciones, sino también cómo era su vida en ese momento.

- Pero seguís con todo a pesar de eso. Grabás acá, tenés los espectáculos, si te llaman de algún evento un fin de semana también vas.
- Bueno, últimamente estoy aprendiendo a decir que no. Nos cuesta a nosotros los artistas hacer eso; existe una cuestión genérica, por decirlo de alguna manera, de pensar: “Esta es la oportunidad, ahora”. Uno tiene que saber que ahora también se va la vida. Yo ahora puedo llegar a laburar un fin de semana pero, si pasa, es un solo día y vuelvo inmediatamente a estar con mis afectos.
La entgrevista completa de Teté con Darthés en la edición impresa del Semanario Democracia que ya está en todos los kioscos.
Fuente: DiarioShow